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AGOSTO “Servir a los demás es garantía de felicidad”
Si nuestro proyecto de vida no lo centramos en nosotros mismos, sino en ayudar a las personas, en primer lugar a los que están cerca de nosotros: nuestra familia, los amigos, compañeros de trabajo, vecinos, etc., seremos más felices y nuestra vida tendrá el mejor de los sentidos: servir a los demás.
Padres -Transmitir a los hijos que la mejora de uno mismo se consigue, entre otras cosas, ayudando a los demás. Esta ayuda se puede concretar en pequeños detalles de servicio. -Todos deben contribuir en hacer de la casa un lugar confortable y grato, por lo que cada uno debe tener un encargo, que realizará pensando en el bien de los demás miembros de la familia. -Si un amigo o un compañero de trabajo necesita algún favor vuestro, ayudarle con tal naturalidad que no se sienta humillado. Los hijos aprenderán de esta forma como se ayuda a las personas.
Niños -Preguntar a mamá y a papá cómo realizar mejor vuestro encargo en casa, si es posible pedir algún encargo más o ayudar a otro hermano en su encargo. -Prestad algún servicio a los vecinos, sobre todo a los que más lo necesiten. Abrir o cerrar la puerta a la persona que viene cargada, llamar al ascensor, subir la bolsa de la compra a una persona mayor, etc. son pequeños servicios que podéis realizar. -En el colegio cumplid con ilusión el encargo que tengáis encomendado, la clase mejora cuando todos contribuyen a crear un buen ambiente de trabajo y servicio.
Adolescentes -Ayudar a vuestros padres en alguna tarea concreta y de cierta responsabilidad. A vuestra edad los padres necesitan de vuestra ayuda en tareas de mayor entidad. -Atended a vuestros hermanos pequeños, sobre todo en lo que se refiere a sus estudios. El tiempo que les dedicáis a explicarles lo que no han entendido en el colegio, es tan valioso que no lo olvidarán. -Haced favores a vuestros amigos, nada fortalece más la amistad que el prestar y recibir frecuentes favores.
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