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“Practicar aficiones, es fuente de satisfacciones” Dicen los especialistas de la salud, que el practicar aficiones y tener hobbies, aporta numerosos efectos positivos a la persona, desde el facilitar el descanso, desconectando de los quehaceres diarios, hasta el enriquecimiento personal. Muchas aficiones se despiertan en el seno familiar.
PADRES
Cultivar en los hijos el interés por alguna afición, aprovechando los regalos de cumpleaños, fiesta de Reyes, etc. Saber compaginar las aficiones que pensamos más adecuadas para nuestros hijos, con el gusto personal de cada uno. Una afición impuesta sirve para poco. Aunque cada hijo tenga una afición más personal, en general, hay que fomentar en los hijos: la lectura, alguna práctica deportiva, escuchar buena música, etc.
NIÑOS
Apuntarse alguna actividad extraescolar de las que oferta el colegio, bien en el horario del tiempo de comedor, bien al acabar las clases. Normalmente la oferta suele ser amplia. También hay Clubs juveniles con actividades de todo tipo. No puede faltar la afición por la lectura, fuente de grandes satisfacciones. En los cumpleaños y santos, pedir como regalo algún libro. Pedir al profesor de Lengua que nos facilite una lista de buenos libros. Procurar que la afición se mantenga en el tiempo. Sería absurdo apuntarse a judo, comprando todo el material, y a los dos meses dejarlo.
ADOLESCENTES
Tener aficiones que faciliten la relación con amigos, bien por la propia afición o bien porque es tenida por más.
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